El comienzo
Soy Sempai Cristal, una pequeña cosplayer que comenzó este camino con una mezcla de ilusión, nervios y muchísimas ganas de descubrir hasta dónde podía llevarme algo que realmente me apasionaba. Hoy, después de alrededor de dos años formando parte del mundo del cosplay y de los eventos de anime, puedo mirar hacia atrás con orgullo y reconocer cuánto ha cambiado mi vida desde aquel primer paso.
Cuando empecé, jamás imaginé todo lo que iba a vivir. Al principio veía el cosplay simplemente como una forma divertida de interpretar a los personajes que me gustaban. Con el tiempo descubrí que detrás de cada traje, cada fotografía, cada escenario y cada evento existe una comunidad enorme: personas, historias, amistades, aprendizajes y oportunidades que terminan convirtiéndose en parte de nuestra propia vida.
Aprender a estar frente a los demás
Durante estos dos años he tenido la oportunidad de conocer distintos espacios dentro de la comunidad. He pasado por Expo Juibo, Anicon, Expo Geek, La Mala Vecindad y también he formado parte de diferentes proyectos que me han permitido experimentar, aprender y descubrir facetas de mí misma que antes no conocía.
Cada evento ha sido diferente. Algunos me han llenado de emoción, otros de nervios, y algunos me han dejado recuerdos que sé que voy a conservar durante mucho tiempo. También he vivido momentos en los que vencer la pena, acercarme a otras personas o presentarme frente a un público parecía mucho más difícil de lo que imaginaba. Sin embargo, justamente esos momentos han sido algunos de los que más me han ayudado a crecer.
Detrás de Sempai Cristal
Porque detrás de Sempai Cristal no existe una cosplayer perfecta. Existe una chica que sigue aprendiendo. Una chica que se equivoca, que se pone nerviosa, que a veces duda de sí misma, pero que aun así decide volver a intentarlo.
Con el tiempo comprendí que hacer cosplay no significa solamente ponerse un traje. Para mí significa darle vida a un personaje, interpretar una emoción y compartir una pequeña parte de aquello que me hace feliz con las personas que están del otro lado. Cada personaje que interpreto tiene algo especial, y cada presentación, sesión fotográfica o evento me deja una experiencia distinta.
Las personas que encontré en el camino
Uno de los regalos más importantes que me ha dado este mundo son las personas. He conocido a quienes comenzaron siendo completos desconocidos y que, con el tiempo, se convirtieron en amistades, compañeros de eventos y personas muy importantes dentro de esta etapa de mi vida.
Eso también me enseñó algo que hoy valoro muchísimo: nunca sabemos hasta dónde puede llevarnos algo que comienza como un simple gusto. A veces una afición se convierte en una experiencia; una experiencia, en un proyecto; y un proyecto, en una parte de nuestra historia.
Todavía queda mucho por aprender
Sé que todavía tengo muchísimo por aprender. Quiero seguir mejorando mis cosplays, mis presentaciones, mis fotografías, mi contenido y la manera en la que puedo conectar con quienes me siguen. Tengo muchos personajes que sueño interpretar, proyectos que quiero realizar y experiencias que todavía quiero vivir.
Sé que apenas estoy comenzando. Dos años pueden parecer poco, pero cuando recuerdo cómo era la chica que empezó este camino, entiendo cuánto he cambiado. La pequeña cosplayer que alguna vez tuvo miedo de presentarse sigue sintiendo nervios, pero ahora también tiene más confianza, más sueños y muchas más ganas de continuar avanzando.
Seguir creciendo sin perder la emoción
Quiero seguir creciendo poco a poco, sin perder nunca la emoción que sentí la primera vez que me puse un cosplay y salí a un evento. Quiero conservar esa ilusión incluso cuando lleguen nuevos retos, escenarios más grandes o proyectos más ambiciosos.
Porque esta soy yo: Sempai Cristal. Una pequeña cosplayer, una chica que encontró en este mundo una forma de expresarse, divertirse, conocer personas y convertir pequeños sueños en recuerdos reales.
Gracias por formar parte de esta historia
A todas las personas que han estado presentes durante estos dos años: gracias. Gracias a quienes me han apoyado, a quienes han compartido una fotografía conmigo, a quienes han estado presentes en una presentación, a quienes siguen mi contenido y también a quienes alguna vez me regalaron una palabra bonita cuando más la necesitaba.
Cada uno de ustedes forma parte de esta historia. De una manera pequeña o enorme, han estado presentes en el camino que me trajo hasta aquí.
Y deseo que los próximos capítulos estén llenos de nuevos personajes, nuevos eventos, nuevos proyectos, nuevas amistades y, sobre todo, muchos sueños cumplidos.
Y aunque todavía queda muchísimo camino por recorrer, hoy puedo decirlo con una sonrisa: